Especial Rioja 2017: Bodegas Amaren
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La viña que emergió de la roca

El Rebollar es una de las parcelas singulares que cultiva Bodegas Amaren

Por Iñaki García| Fotos Justo Rodríguez

Tres parcelas a través de Bodegas Luis Cañas y cuatro a través de Amaren. Ese es el número de solicitudes de ‘viñedos singulares’ de las bodegas en las que Juan Luis Cañas está al frente. Todas tienen unas peculiaridades que las hacen diferentes y entre ellas se incluye ‘El Rebollar’, una finca de unos 9.000 metros en las que las cepas surgen, como por arte de magia, de la propia roca.

El Rebollar es uno de los viñedos singulares solicitados por Bodegas Amaren, una iniciativa que nace por el deseo de Juan Luis Cañas de dedicar un proyecto a su madre. «Adquirimos esta viña hace cinco años porque va en consonancia con la filosofía de Amaren: trabajar con parcelas, varietales y fincas, así como con pequeños depósitos», explica Cañas. Era una viña que se iba a arrancar, puesto que albergaba varias cepas muertas. «Contará con aproximadamente 7.000 metros en producción», señala Cañas. «Pero nos llamó mucho la atención por sus características, ya que muchas de las cepas surgen de las piedras, por lo que estábamos seguros de que las raíces tenían una fuerza tremenda», añade. «Además, eso permitirá que el vino, que esperamos sacar a la venta el próximo año, tenga un aporte mineral muy particular», remata.

Juan Luis Cañas posa en la viña ‘El Rebollar’

Juan Luis Cañas posa en la viña ‘El Rebollar’

El tempranillo es la variedad más abundante, pero comparte espacio con muchas más. «Hay viura, malvasía, garnacha, moscatel o graciano, entre otras», enumera el responsable de la bodega, quien añade que se trata de una parcela en la que se trabaja con sumo cuidado y con prácticas como el uso de feromonas de confusión sexual, la labranza con mula o la no utilización de sulfato de cobre. «Además, estamos muy preocupados por la biodiversidad y por eso hemos limpiado los alrededores y creado un espacio para que los pájaros puedan comer y beber», recalca Cañas, quien muestra su apoyo a la puesta en marcha de esta nueva categoría en Rioja. «Puede ayudar, sobre todo, a que las bodegas más pequeñas puedan poner en valor su labor», opina.