Oxer Wines. Laguardia (Álava)

Electricidad y tensión

Oxer Bastegieta destaca el «punto salvaje» de la garnacha del Alto Najerilla, con la que elabora Suzzane

Diego Marín A.

Suzanne te hace bajar a su refugio junto al río, puedes oír cómo pasan los barcos, puedes pasar la noche junto a ella y sabes que está medio loca, pero por eso quieres estar allí. Te ofrece té y naranjas... Así comienza la célebre canción ‘Suzanne’ de Leonard Cohen, aunque Suzanne también fue una acróbata de circo, modelo de Degas y Toulouse Lautrec. Pero el viticultor vasco Oxer Bastegieta bautizó su vino Suzzane, 100% garnacha, por el cuadro ‘Susana y los viejos’ de Tintoretto, una escena también pintada por Artemisia Gentileschi y que representa a una joven chantajeada por unos viejos que la espían desnuda.

Suzanne

Variedad 100% garnacha. Crianza 13 meses en barrica de roble francés. Precio 40 euros

Oxer Bastegieta se declara autodidacta, y confía en el ensayo-error como método. Sobre Suzanne, elaborado con viejas garnachas que buscó en el Alto Najerilla, dice que quería «frescura, más electricidad y tensión». Para ello, expone, «el aporte de blanco en mis vinos es crucial; de hecho, creo que es el eje de su posterior longevidad. Para él, el empleo de la garnacha en sus elaboraciones no es por diferenciación sino por esa frescura y acidez buscada. «Es la uva que había antes que el tempranillo, igual que el graciano», expone el viticultor vasco, quien defiende el «punto salvaje» de la garnacha.

De Suzzane apenas hace 3.000 botellas. Aunque nacido en Gernica, se trasladó a Laguardia en 2005 para iniciar su proyecto enológico, comprando parcelas de viña centenaria a fin de afianzar su idea: la inmortalidad de sus vinos. También elabora txakolí, pero en la DOC Rioja cuenta con vinos como Artillero (100% tempranillo), Kalamity (50% tempranillo, 47% garnacha, 2% viura y 1% garnacha blanca) y el blanco Iraun (97% viura y 3% garnacha blanca). Además, también ha empezado a elaborar un monovarietal de graciano con uvas de San Vicente de la Sonsierra:«Buscaba igualmente frescura y acidez, que es lo que le falta al tempranillo, volver hacia atrás, sobre todo con las con plantaciones que estoy haciendo de garnacha, viura, mazuelo, maturana blanca, malvasía... Estoy involucionando para evolucionar. Creo que el futuro va a ser de las tierras rojas, por la acidez que transmiten a los vinos», vaticina Oxer Bastegieta.

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